
El próximo curso se implantará el nuevo máster que sustituye al actual CAP. La falta de criterios comunes y de una normativa estatal y el retraso en las verificaciones de los planes de las universidades complica el proceso. ¿Será más difícil capacitar a los universitarios que quieran entrar en el campo de la enseñanza secundaria?
El ministro de Educación Ángel Gabilondo ya ha anunciado que el próximo curso se podrá realizar el Máster de Secundaria: desaparece el actual CAP. Para Gabilondo, se ha trabajado “con voluntad de ser flexibles para hacer menos difícil el tránsito al nuevo modelo”. Sin embargo, los sectores afectados no se sienten tranquilos. Quedan muchas incógnitas para la puesta en marcha del máster y no hay una normativa común sobre esta cuestión que pueda ser útil a las Universidades que impartirán la formación.
De momento, el Consejo de Universidades ha decidido rebajar el requisito de horas presenciales hasta el 65% de los créditos totales. También baja la exigencia sobre el nivel de lengua extranjera: el B1, que además será necesario al finalizar el curso en lugar de al comienzo. Por otro lado, según indicó Gabilondo, habrá dos fechas para iniciar el curso: octubre de 2009 y enero de 2010. Para facilitar aún más las cosas a los estudiantes, los que se matriculen el próximo curso podrán acceder a las oposiciones de Secundaria acreditando el máster antes de la resolución de las plazas.
Un máster poco definido
Sin embargo, según se ha indicado desde UGT, aún faltan aspectos por definir. Por ejemplo, queda por saber a qué parte del currículo se va a aplicar el 65% presencial. Por otro lado, el sindicato reclama más datos sobre la barajada posibilidad de realizar el máster on-line. UGT considera que ésta sería una “alternativa interesante para trabajadores de la enseñanza en activo”.
En cuanto a los planes de estudio de este nuevo master, de momento, la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca), sólo ha aprobado 30 de las 46 propuestas presentadas por las universidades. Esto significa que probablemente no todas las facultades de Educación podrán impartir el máster durante el próximo curso. Además, persiste una duda: ¿Recibirán todos los alumnos la misma capacitación? ¿O por el contrario su preparación dependerá de a qué universidad asistan?
Por otro lado, todavía no está definido si al máster tendrán acceso sólo los licenciados o si también estará abierto a los universitarios con diplomatura. Las universidades no se han puesto de acuerdo en este punto. Por ejemplo, mientras que Zaragoza no acepta que los diplomados cursen el CAP, Alicante, sí lo permite.


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!