La crisis no parece salpicar a estos profesionales encargados de conseguir que los ordenadores cumplan las órdenes que nosotros transmitimos a golpe de ratón.

 

A pesar del bache por el que atraviesa el mercado laboral, los indicadores económicos apuntan hacia un futuro más optimista para los profesionales de la informática, y en concreto para los programadores. Son los profesionales encargados de diseñar una aplicación creada con el objetivo de que el ordenador cumpla una misión específica. Su trabajo se concibe como un conjunto de tareas altamente especializadas para el que en la actualidad no hay una titulación oficial determinada y en el que se mezclan disciplinas tales como la ingeniería del software, matemáticas, algorítmica, electrónica o la teoría de la computación, entre otras.

 

Entre licenciados y autodidactas

 

Los puentes de acceso a esta profesión los pueden superar desde los licenciados en informática hasta auténticos autodidactas interesados en el mundo de las nuevas tecnologías. En el apartado de las titulaciones oficiales la más relacionada es la ingeniería técnica en informática de sistemas, una carrera de tres años de duración que forma a los alumnos con el objetivo de que a la conclusión de sus estudios sean capaces de dar respuesta a las necesidades concretas que en su campo les plantean tanto la actividad empresarial como social. Diseño y aplicación de programas, sistemas operativos y sistemas de transmisión de datos son algunas de las disciplinas a las que se tendrán que enfrentar.

SAP, .Net, Java, C++, Oracle,  PHP, JSP, Python o Perl, SQL Server, Visual Basic, UNIX, SAS, Cisco son lenguajes de imprescindible conocimiento entre los programadores. Los cursos de administradores de bases enseñan a manejar correctamente una base de datos Oracle.  Los de administración de servidores y páginas web y los de administración de redes (para asegurar, por ejemplo, unas comunicaciones seguras y el buen funcionamiento del correo electrónico) también son muy prácticos. Los últimos abordan la configuración de ‘routers’ y la administración de sistemas operativos.

Hacer frente a los virus es el cometido de los técnicos en seguridad informática, una actividad cada vez más conectada con el campo de la programación. Criptografía básica, sistemas de autentificación, fortificación y auditorías de seguridad son algunos de los contenidos a tratar en estos estudios.

En el área de la programación para internet analizan las necesidades de la empresa y definen una estrategia de comunicación ‘on line’. Diseñan la estructura de información en el seno del sitio y aseguran el desarrollo coherente de las páginas web de la empresa en función de sus orientaciones estratégicas.

Uno de los centros con mayor solvencia en la formación de estos técnicos es Microforum. Su principal aval es que está homologado por Cisco Networking Academy y acreditado para impartir formación oficial técnica de Microsoft. Además de su prestigiosa carrera de tres años ofertan otros cursos altamente especializados que no superan el año académico. La Escuela Superior de Comunicación Interactiva (ESCI) ofrece también una variada formación para especializarse en diversos campos sin dejar de lado la programación Java y Oracle.

 

A distancia

 

Todos los interesados en ampliar su formación en este campo no deben descartar las amplias posibilidades que ofrece el e-learning o aprendizaje interactivo. Cada vez son más los centros que apuestan por la metodología no presencial para impartir sus clases. El alumno desde casa o la oficina, conectado por el ordenador personal, podrá compartir materiales didácticos ‘on line’ y disfrutar de productos multimedia.

La Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) también ha querido subirse al carro de la vanguardia tecnológica ofreciendo un completo curso de Lenguajes y Sistemas informáticos  que no olvida las videoconferencias ni internet como herramientas educativas.

El sector de la informática es uno de los que más rápido evolucionan, los vertiginosos cambios sociales generan nuevas necesidades que implican la exigencia de alcanzar respuestas técnicas cada vez más avanzadas; por eso,  los que decidan optar por esta profesión deben saber que la formación no acaba nunca, estar abiertos a cualquier innovación y vivir en un continuo estado de reciclaje. Afrontar la profesión como una carrera de fondo es una de las claves del éxito en esta actividad.