Hay muchos lugares a los que no puedes acceder sin amplios conocimientos del inglés: países donde lo necesitas para poder trabajar, empresas donde su dominio resulta imprescindible, profesiones en las que la demanda de este idioma empieza a ser constante. Aprender inglés abre todas estas puertas y te da acceso a un mundo de nuevas posibilidades profesionales. ¡Haz del idioma tu mejor salvoconducto!

Se dice que hoy en día los idiomas abren más puertas en el mundo laboral que un MBA. ¿Será cierto? En cierto modo así es, porque, a los conocimientos específicos que uno pueda tener, se une el del inglés como una herramienta básica. Y es que, en un mundo globalizado, ¿quién puede permitirse desconocer el idioma de los negocios? Así, el inglés ha pasado a ser, como el manejo de los ordenadores, un saber fundamental del siglo XXI. Es un conocimiento sin el cual nos sentimos y nos hacen sentir analfabetos.

Sin embargo, España se encuentra muy lejos del nivel europeo con el inglés. Según una encuesta del Eurobarómetro, el nuestro es uno de los seis estados miembro en los que la mayoría de la población no habla ningún idioma extranjero. Este dato nos sitúa por debajo de la media Europea, donde el 56% de los ciudadanos conoce una segunda lengua. Pese a que las cifras todavía no nos son favorables, lo que sí es cierto es que los ciudadanos españoles estamos concienciados de la necesidad de mejorar. Así, según el CIS, la inmensa mayoría de los ciudadanos (el 92%) piensa que es «muy» o «bastante» importante saber idiomas.

¿Hablan inglés los políticos?
Pese a su importancia, muchos políticos de nuestro país todavía no hablan inglés. ¿Deberían hacerlo? Seguramente sí, porque son ellos los que, con una comunicación fluida, pueden contribuir a que España esté menos aislada internacionalmente. Por el momento, sin embargo, los idiomas siguen siendo la asignatura pendiente de los políticos españoles de primer nivel.

A excepción de los candidatos a las elecciones europeas, son pocos los que se pueden defender en otras lenguas extranjeras. Tanto José Luis Rodríguez Zapatero como el líder de la oposición Mariano Rajoy sólo hablan francés. El presidente del PP se disculpó por este “pecado” hace poco señalando que Felipe González y José María Aznar tampoco se defendían en este idioma y aún así fueron «buenos» presidentes. Pero incluso Aznar decidió hace poco volver a estudiar idiomas para poder ofrecer sus conferencias en inglés, italiano y francés.

Siempre hay excepciones que confirman la regla: hay políticos que sí hablan idiomas. Es el caso del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, quien domina el inglés y el francés y tiene conocimientos de serbocroata y árabe. Le superan políticos de la vieja escuela: Manuel Fraga, con siete idiomas (francés, inglés, italiano, alemán, portugués, gallego y euskera) y Jordi Pujol, con cinco (catalán, francés, inglés, alemán e italiano). Esperanza Aguirre también domina el inglés y francés y su eterno rival, el alcalde de Madrid Alberto Ruiz-Gallardón se defiende bien con el inglés.

¿Un mal ejemplo?
Los políticos, al ejercer una profesión pública, son un ejemplo negativo o positivo para los demás ciudadanos. Si un político conoce varios idiomas, nos dará la sensación de que está integrado con un mundo global.

Conocer idiomas extranjeros puede ser, además, fundamental para poder negociar sin tener que depender de intermediarios que realicen la traducción. Por otro lado, orientar la carrera profesional hacia la traducción simultanea tiene, en estos momentos, muchas y variadas salidas. Pues son muchos los profesionales que necesitan de este refuerzo.

Los líderes de hoy en día tienen que prepararse constantemente, tanto si trabajan para el sector privado como para el público y no hay dudas de que un conocimiento fluido del inglés les da alas para comunicarse y triunfar en la sociedad del siglo XXI.

Maestros a examen
Los maestros también son un colectivo que tendrá que empezar a ponerse las pilas con los idiomas y especialmente con el inglés porque muy pronto se les someterá a exámenes de nivel. Así será si se sigue el pionero ejemplo de la comunidad autónoma de Castilla La Mancha, donde los maestros empezarán a certificar cuál es su conocimiento de idiomas extranjeros.

Precisamente es en esta comunidad donde, según el INE, el 66,9 por ciento de la población no habla ningún idioma además del castellano. Tal vez por ello, la Consejería de Educación y Ciencia se ha decidido a poner en marcha un procedimiento de acreditación en idiomas del profesorado de Castilla-La Mancha, el primero de todo el Estado. Desde mediados del mes pasado, el profesorado de los centros públicos podrá reconocer su competencia en idiomas (inglés y francés). Lo podrá hacer de dos formas: bien a través de títulos o certificaciones ya adquiridos o bien mediante la superación de las pruebas basadas en los currículos de Castilla-La Mancha para la enseñanza de idiomas.

Objetivos de la UNESCO
Con esta iniciativa se quiere alcanzar los objetivos que plantean tanto la Unión Europea como la UNESCO para mejorar la calidad y la eficacia de los sistemas de educación y formación. Se trata de abrir las escuelas e institutos al mundo, mejorar el aprendizaje de idiomas extranjeros, y aumentar la movilidad y los intercambios. El resultado: un refuerzo de la cooperación europea e internacional.

Y es que la sociedad y la escuela del siglo XXI demandan un nuevo perfil de docente. No sólo debe ser especialista de lenguas. Debe estar preparado para responder a las necesidades de una Europa plurilingüe y multicultural mediante su competencia comunicativa.

En paralelo a estas medidas de acreditación implantadas en Castilla-La Mancha se seguirá impulsando la formación permanente del profesorado. Tal vez un día no muy lejano, todos los maestros, aunque no sea su especialidad, conozcan bien el inglés y puedan transmitirlo a sus alumnos con eficacia.