España sigue manteniendo un elevado nivel formativo entre sus ciudadanos, en contra de la visión catastrofista que ofrecían algunos informes recientemente, y es que en nuestro país el 39 por ciento de los habitantes con edades comprendidas entre 25 y 34 años ha concluido con éxito sus estudios universitarios.

 

Unas cifras, aportadas por el Ministerio de Ciencia e Innovación, que cobran especial relevancia si las contrastamos con las registradas en otras naciones de la OCDE, cuya proporción de jóvenes con formación superior ronda el 33 por ciento, seis puntos menos que la media nacional.

 

Fuentes del Ministerio de Ciencia e Innovación señalan la descentralización de 1985, fecha en la que se dio el pistoletazo de salida a la transferencia de la gestión universitaria a las comunidades autónomas, para explicar este éxito, consecuencia directa de la aceleración experimentada desde entonces por nuestro sistema educativo.

 

Sin embargo, nuestro país no destaca especialmente en cuanto al número de centros universitarios que se reparten por su geografía, manteniendo cifras parejas a las de otros países de nuestro entorno. Concretamente, tenemos 1,7 universidades por cada millón de habitantes. En total, a día de hoy existen 77, de las que 50 son públicas y el resto privadas; y a lo largo de este año se prevé que habrá una por cada 48.500 ciudadanos en edad universitaria.

 

Mujeres y mayores de 30 años

 

Lo que no ha cambiado en los últimos cursos académicos es la mayor presencia de las féminas en las clases. En total, más del 54,7 por ciento de los alumnos matriculados son mujeres, una cifra que llega al 60,9 por ciento en las diplomaturas.

 

Y una curiosidad: nuestros universitarios son cada vez más “viejos”. La tendencia generalizada entre muchos estudiantes de compatibilizar carrera y trabajo ha provocado que en los últimos años la presencia de alumnos mayores de 30 años se haya duplicado en las aulas.

 

Otra de las conclusiones que se desprenden de este estudio revela que la especialización es uno de los fenómenos que garantizará la buena salud de nuestro sistema universitario. Así, los estudiantes de master oficiales se han duplicado en el último curso respecto al anterior, hasta situarse en 33.021. En este sentido, fuentes del Ministerio de Ciencia e Innovación han anunciado que se ayudará a la universidad española en la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) y que se trabaja en la mejora del sistema de becas para cursar master y grados con el objetivo de garantizar el acceso de los profesionales que requieran ampliar su cualificación.