El viejo continente es angloparlante. Al menos es el idioma que más conocedores agrupa en toda la Unión.
El idioma extranjero que más se habla en el continente europeo es el inglés. Así se desprende del eurobarómetro ‘Los europeos y sus lenguas’, centrado en analizar la política de multilingüismo existente en Europa.

Tres son los objetivos de ésta: fomentar el aprendizaje de idiomas, promover una economía multilingüe sana y dar acceso a los ciudadanos a la legislación, procedimientos e información de la UE en su propio idioma.

 

El manejo que los europeos tenemos del inglés permite, al 38 por ciento de los encuestados en este eurobarómetro, contar con las competencias suficientes en este idioma para poder mantener una conversación. De hecho, un total de 19 países (de los 29 en los que se realizó la encuesta) tiene al inglés como la lengua más conocida, destacando en este punto Suecia, Malta y los Países Bajos.

Dentro de este contexto, la Comisión Europea ha puesto en marcha el ‘Indicador europeo de competencias lingüísticas’, que mide los conocimientos de idiomas que posee globalmente cada Estado miembro, siendo un indicador “muy preciso y fiable aunque su aceptación política vendrá más adelante”, señala la propia CE. El indicador puede ser poner fin a una situación en la que no se dispone de datos sobre las capacidades lingüísticas reales de los ciudadanos de la Unión Europea.

 

“Para fomentar la movilidad dentro de la Unión es importante seguir avanzando en el conocimiento de lenguas extranjeras para contribuir a la creación de un auténtico mercado de trabajo europeo dando a los ciudadanos la posibilidad de aprovechar plenamente la libertad de trabajar y estudiar en otro Estado miembro”, destacó la Comisión Europea en la presentación del Indicador.

 

La Comisión Europea añade que al aprender y hablar otros idiomas “se tiene la mente más abierta con respecto a los demás, a sus culturas y a sus actitudes”. Además, el aprendizaje de idiomas “mejora las capacidades cognitivas y potencia las capacidades en la propia lengua materna, en particular por lo que se refiere a la lectura y la escritura”, según señalan.

 

El objetivo de esta institución es crear “una sociedad europea verdaderamente políglota, una sociedad en la que la tasa de poliglotismo individual aumente de manera constante hasta que cada ciudadano posea capacidades prácticas, como mínimo, en dos idiomas además de su lengua materna”.

 

Más información:

Comisión Europea

http://ec.europa.eu/index_es.htm